!No te muevas, quédate como estás! dijo él al verla entrar con un ramo de flores en las manos. -"yo quiero poner las flores en el agua para que no se marchiten" -le dije- pero pronto me olvido de ello porque tú te abalanzas sobre mi ... y experimentas tus colores en mi piel: blanco, negro, rojo y azul... y vuelas hasta el techo. Vuelves tu cabeza y me haces volver la mía. Te inclinas para decirme algo al oído. Yo te escucho como si fueses a cantarme una canción con tu voz suave y profunda.
Casi puedo oír la canción en tu mirada, y juntos, nos elevamos hasta el techo de nuestro cuartito...y echamos a volar tomados de las manos... Al llegar a la ventana, queremos escaparnos por ella, desde donde nos llama una nube etérea y un pedacito de cielo azul.
Mis chales de colores colgados en las paredes, revolotean en derredor nuestro y nos marean. Volamos sobre los campos florecidos y las casitas con las persianas cerradas; sobre los campos y las iglesias.
Autor:
Cele Donzell
Casi puedo oír la canción en tu mirada, y juntos, nos elevamos hasta el techo de nuestro cuartito...y echamos a volar tomados de las manos... Al llegar a la ventana, queremos escaparnos por ella, desde donde nos llama una nube etérea y un pedacito de cielo azul.
Mis chales de colores colgados en las paredes, revolotean en derredor nuestro y nos marean. Volamos sobre los campos florecidos y las casitas con las persianas cerradas; sobre los campos y las iglesias.
Autor:
Cele Donzell


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