martes, 15 de mayo de 2012
Vida o Muerte
Tanto tiempo sin tenernos ni hablarnos.
En soledad nostálgica deprimente.
Con ese matiz oscuro que a veces
nos inunda de tristeza y desvelo,
de cansancio, rutina y miedo.
Soledad al no tenerte y existiendo.
Ansiedad de no tocarte, lo siento.
Más intenso que el sabor amargo
de la ausencia de mi alma.
Ilusiones que me engañan
y marean mi realidad etérea
que vuela hacia el recuerdo
cuando fuimos y no pudimos.
Cuando amamos y las palomas
volaban formando corazones.
Me perdía en tus bosques,
en tus montañas y arrecifes,
se desbordaban mis pasiones
y mis manos temían perderte.
Como el pato que cuida,
la laguna donde bebe y nada,
quiero cuidarte por siempre
por ser la parte que marca,
que dicta o que pauta
y me da la vida o muerte.
Autor
Pablo Cerda.
Instantes
Si pudiera vivir nuevamente mi vida
En la próxima trataría de cometer mas errores
No intentaría ser tan perfecta, me relajaría mas
Sería mas tonta de lo que he sido
De hecho tomaría muy pocas cosas con seriedad
Sería menos higiénico
Correría mas riesgos, haría mas viajes,
contemplaría mas atardeceres,
subiría mas montañas, nadará más ríos.
Iría a mas lugares donde nunca he ido
Comería mas helados y menos habas
Tendría mas problemas reales y menos imaginarios
Yo fui una de esas personas que vivió sensata
y prolíficamente cada minuto de su vida.
Claro que tuve momentos de alegría.
Pero si pudiera volver atrás trataría de tener
Solamente buenos momentos
Por sí no lo sabes de hecho
la vida esta hecha de momentos.
No pierdas el ahora
Yo era de esas personas que no iban a ninguna parte
Sin termómetro, una bolsa de agua caliente
Un paraguas y un paracaídas.
Si pudiera volver a vivir
Viajaría mas liviana
Si pudiera volver a vivir
Andaría mas descalzo
A principio de la primavera
Y seguiría así hasta concluir el otoño
Daría mas vueltas a Calecitos
Contemplaría mas amaneceres
Y jugaría con mas niños
Si tuviera otra vez la vida
Pero ya ven, tengo 85 años
Y sé que me estoy muriendo.
Anónimo
El Hombre y la Mujer
El hombre es la más elevada de las criaturas
La mujer es el mas sublime de los ideales
El hombre es el cerebro
La mujer es el corazón
El cerebro fabrica la luz; el corazón, el amor
La luz fecunda, el amor resucita
El hombre es fuerte por la razón
La mujer es invencible por las lágrimas
La razón convence, las lágrimas
La razón convence, las lagrimas conmueven
El hombre es capaz de todos los heroísmos
La mujer de todos los martirios
El heroísmo ennoblece; el martirio sublima
El hombre es un código. La mujer es un evangelio
El código corrige; el evangelio perfecciona
El hombre es un templo. La mujer es un sagrario
Ante el templo nos descubrimos;
Ante el sagrario nos arrodillamos.
El hombre piensa. La mujer sueña
Pensar es tener en el cráneo una larva;
Soñar es tener en la frente una aureola;
El hombre es un océano. La mujer es un lago.
El océano tiene la perla que adorna;
El lago la poesía que deslumbra
El hombre es el águila que vuela
La mujer es el ruiseñor que canta
Volar es dominar el espacio;
Cantar es conquistar el alma.
En fin
El hombre está colocado donde termina la tierra
La mujer donde comienza el cielo...
Autor:
Víctor Hugo


